¿Y si parte de la respuesta frente al cambio climático y los grandes incendios forestales estuviera en la presencia o no de herbívoros en el territorio y en la forma de gestionar el ganado?
Estas infografías son un resumen del Manual de Conductas Regenerativas, una guía práctica elaborada por Antonio Tucci, biólogo, ganadero y asesor del proyecto Souto Vivo en colaboración con ADR Bierzo-Cabrera.
El suelo nos habla ¿sabemos interpretar sus señales?
Cuidar el territorio empieza por aprender a leer sus señales, que nos dan información relevante para tomar decisiones sobre la gestión del ganado.
Caminos del ganado, gramíneas enanizadas
Un pastoreo bien planificado puede contribuir a mejorar la fertilidad del suelo, favorecer la biodiversidad y controlar el crecimiento del matorral, ayudando a reducir la acumulación de vegetación combustible.
La pérdida de cubierta vegetal o unas gramíneas cada vez menos vigorosas pueden darnos pistas sobre la salud del pasto. Interpretar estas señales nos ayuda a adaptar el manejo, favorecer la recuperación de la vegetación y cuidar el suelo.
Pasto seco y matorralización:
dos señales para observar el manejo del ganado
Un pastoreo bien planificado favorece la recuperación de la vegetación, mejora la calidad del forraje y contribuye a mantener nuestros montes y pastizales en buen estado.
El pasto seco y el avance del matorral pueden darnos pistas sobre cómo estamos manejando el ganado y nuestros pastos.
La salud del pasto: musgo, líquenes y estiércol
Los musgos, los líquenes o el estiércol sin descomponer pueden darnos pistas sobre el estado del suelo y la forma en que estamos manejando el pastoreo.
Observar estas señales, entender su contexto y adaptar el manejo nos ayuda a favorecer la recuperación de la vegetación, la biodiversidad y la salud de nuestros pastos.



